miércoles, 10 de marzo de 2010

Un poema

un poema para el perro tirado en la esquina y para el dulce olor que emana la flor de tu vagina
en mi corazon hay una estrella que ilumina mi camino, también hay un río de peces multicolor, matarrayas transparentes y delfines de algodon.
Las palomas vuelan en el cielo y las libelulas a mi alrededor convirtiendose ante mis ojos en flores de carton
deseando ser medusa para convertirte en piedra y robarte el corazon
pido a aquella estrella que te traiga de vuelta a mi nacion
leyendo el libro de la historia de las flores, el mundo y los jarochos,
miro el reloj y son las ocho..

Es algo que todos en alguna ocasión hemos sentido, y aveces no sabemos como expresarlo, al menos hago el intento para decribir aquellas cosas que parecen imposibles de describir... Y que en ocasiones . . . duelen