sábado, 5 de abril de 2008

Un Acto


La habitación era pequeña, con una sola cama, sin ventanas y un par de muebles futuristas a los lados, demasiado chicos para que cupiese alguien.

“Su habitación” dijo el botones, ella lo vio con el terror de entender la señal, dormirían juntos por primera vez como nunca lo habían hecho, y su mirada gritaba auxilio ante el terror de imaginar que en esa misma cama dejaría su inocencia, su infantilidad, porque ya casi completaría el ciclo para ser mujer, su mujer.


Él le tomó la mano dulcemente, la apretó con cariño; ella se paralizó, su corazón se detuvo, casi ni respiró. Él la miró con ternura, en la expresión que jamás olvidaría ella, un “no temas” tácito que le dijeron sus manos, que le contaron sus ojos, y que le devolvió el aliento porque de pronto quería darle amor, quería dormir apoyada en su pecho desnudo, abrazarse a él en un acto de entrega.

1 comentario:

Erickzon dijo...

ola wapa
me gusta muxo lo k escribes sabes
tienes una manera de profundizar
ademas me caes muy bien :P sabes!
eres super chida bye besos!
te veo en la skuela cuidate

Es algo que todos en alguna ocasión hemos sentido, y aveces no sabemos como expresarlo, al menos hago el intento para decribir aquellas cosas que parecen imposibles de describir... Y que en ocasiones . . . duelen