domingo, 13 de abril de 2008

Recuerdas aquella noche en la playa…


Me tenías tan cerca que quisiste enredarte en las ondas de mi cabello y estrellarte en las curvas de mis caderas. Suspiré.
Estaba delante de ti, mirando al cielo infinito sin idea de qué buscar.

La brisa del mar nos envolvía aquella noche de verano.
Con calma tomaste mi mano morena y me elevaste hacia el firmamento, dibujé en las estrellas la silueta de un centauro.
Me volteé a mirarte, y te dediqué una sonrisa eterna.

No supe cuándo se acercaron nuestros rostros, ni qué nos dijimos antes de ahogarnos en un beso. Sólo sentí que me elevaba fuera de ese lugar, se hacía espacio en mi cuerpo y encontraba alivio en tus labios. Me deseabas, eso lo supe antes del beso y antes de verte esa noche, con aquel suéter rosa que hacía soñar en el caribe y en el español que tanto te seducía.

1 comentario:

Erickzon dijo...

wooo
ke inspirador
wo0las fabi!
me gusta mucho lo que escribes
esta aaa todo romanticon
me gusta mucho como combinas
las palabras
y las usas para expresar tantos sentimientos
pues cuidate
nos estamos leyendo

Es algo que todos en alguna ocasión hemos sentido, y aveces no sabemos como expresarlo, al menos hago el intento para decribir aquellas cosas que parecen imposibles de describir... Y que en ocasiones . . . duelen