jueves, 31 de enero de 2008

Mediodía


Sabía a cartón, esa fue la primera impresión de la hambrienta estudiante al llevarse el panqué de marca que compró en el cafetín.

Leía un libro, no le prestó atención al involuntario acto de abrir el paquetito y pellizcar el perfecto panqué de vainilla.
Lo observó, estaba segura que antes lo había comido y recordaba la sensación de la masa desmoronándose en su boca, llenándole los orificios nasales del dulce aroma de la vainilla; sufriendo luego por aquellos rebeldes que se depositaban en sus dientes y le arruinaban la sonrisa.


Ése no era el mismo, no se hundía y ascendía lentamente como los panqués hechos en casa, parecía más bien un trozo de goma espuma, verificó la fecha de vencimiento y aún faltaba un mes para que supiera peor.


Entonces lo miró con tristeza, no se lo volvería a llevar a la boca, siguió leyendo en silencio, con las tripas retorciéndosele en ese mediodía de Enero...

martes, 29 de enero de 2008

Me encanta

Me encanta verte sonreír
Cuando las caricias brotan como el agua
En el suelo híbrido de tu piel blanca
Me encanta verte suspirar
Después de un recorrido de mis dedos
Que le provocan a tu espalda el fin de una cuarentena
Me encanta esa maña de besarme
Entre mi cuello y mis hombros
Que hacen del amor una forma de obra de arte.
Me encanta sentir el calor de tu cuerpo
que al contrario de la física me hace notar
que dentro de una materia caliente exista humedad
Me gustan tus ojos extasiados
A la hora de la intimidad tu rostro se hace tierno
Asiendo de este acto un simbolismo de humildad
Me encanta tu forma varonil, me encantan tus ojos, me encanta tu rostro, me ahogo en tus brazos.
Me encantan esos besos en mi pecho
que me hacen quedarme paralizada de ternura
Y ensayan en mi piel una fuerte sensación
Me encanta ese nido de amor que construimos
Donde las palabras salen sobrando
Por que tus acciones expresan lo que no dices cuando hacemos el amor
Y da tumbos y tumbos el corazón
Me encanta esa forma sublime que tienes
Para decirme que esta noche me deseas, que nadie es como yo para hacerte sentir amor…

domingo, 27 de enero de 2008

Pensando


Pensando en tu ausencia y presencia...

Pensando en tu forma de vivirme y hacerte vivir a pesar de todo lo que esté en contra...

Pensando en esa noche en la que te conocí, como deseaba sin duda hacerlo...

Pensando.....

Pensando.....

Pensando...se me va el tiempo, la noche, la luna, la lluvia...

Creo que todo eso tiene más sentido en este balcón si eres tú el dueño como hasta ahora lo haz sido, de mis pensamientos y mí querer...

Cursi?...Nostálgico?... Fuera de lugar?...Adecuado?...Lindo?...

No lo se, y no busco hoy la respuesta...

Solo sé que te extraño y duele...

Te pienso y me enloquezco...

porque DESEO MUCHO tenerte acá para apagar esta llama y me molesta, que mi cama esté tan vacía y una llamada no te acerque a mi, de la forma en que me gusta tenerte...

Y bueno, mientras esto va pasando...Aquí me tienes PENSANDO...en TI...


no tengo más...

sábado, 26 de enero de 2008

Pasará


Me piensas, me miras, me buscas y me piensas.

Te pienso,

Con la curiosidad de un gato te busco,

Te miro sin mirarte, te sonrío sin sonreírte.

Y así andamos,

Nos encontramos de pronto

-¿Será el destino?-

Te escondes de mis ojos

Me escondo de tu mirada

Pero cada vez que camino en tu dirección o tu caminas en la mía

-Recuerdo tu nombre-

Te regalo una sonrisa, procuro verte

-Me miras-

Te quedas en un sitio donde puedas verme partir.
Te fuiste

Te perdí por ahora.

De eso estoy segura porque sé que un día de estos mirarás mi melena

No será aquí, ni seré como ahora

Pero me verás

Te preguntarás quién soy y cómo me llamo

Te repetirás que te parezco conocida

Y tu cerebro brillante no localizará mi rostro.

Yo te miraré

Las pupilas se dilatarán de golpe

Se asomará una sonrisa a mis labios

Porque te encontré

Luego haré ese gesto coqueto

Mirándote sin remordimiento

Lanzando el anzuelo en espera de que piques

Y entonces pasará.

jueves, 24 de enero de 2008

La Danza


Con cada movimiento lo invitaba a su cuerpo, aquella mirada fiera la delataba, era ella, él lo sabía, aunque no pudiese ver su rostro y sólo sus ojos se asomaran tras el velo. La brisa le refrescaba el cuerpo, le movía la falda y el velo.

Él sentado del otro lado de la sala quería raptarla, apagar las velas y esconderla, guardarla para sí donde nadie más la pudiese querer.
Ella continuaba su danza de amor, su danza animal. Sonaba la música y ella se movía como una serpiente, de pronto el ritmo del tambor le hacía temblar las caderas y su vientre algo hinchado palpitaba, era un terremoto, era la calma del agua que no tenía, era un volcán en erupción su maravilloso cuerpo envuelto en tela rojiza.

Era ella, que ocultaba su rostro y su cabellera, era a ella a quien debía matar cuando muriera la noche, pero a esa hora indeterminada, entre la tenue luz de las estrellas y algunas velas sobrevivientes, él diseñaba un plan para salvarla.

miércoles, 23 de enero de 2008

Es Una Pena

Es una pena que un día de alegría, de solaz, no sirva para desconectar de todo lo que abruma। Enseguida pasamos a conectar con todos nuestros problemas como si tuviéramos la obligación de retomarlos. Quizá sería mejor no volver, o no tomar la iniciativa de hacerlo. Que sean ellos los que vuelvan a engancharnos.

Malo es pensar en abdicar a la vida, en no querer vivir hasta el último instante। Es igual que cuando adelgazas y te van grandes los pantalones. Ellos van resbalando por la cadera; ¿por qué dejarlos caer? Los agarra uno una y mil veces para alojarlos en su sitio.

Para que mirar con aire nostálgico; preferible es ir ciego y abrirse paso a empujones, que no dejar que se pierda la mirada dejando ir las cosas। Ser payaso o espectador, pero estar.

martes, 22 de enero de 2008

Porque


"Porque protegí a mi corazón por diez noches, mi corazón me ha protegido por veinte años."

A veces he protegido mi corazón, no sé si será por no tener una fuerte voluntad; pero lo que sí he visto es que a las personas que lo hacen, les da buen resultado.

Me gusta la vida. Siempre he encontrado belleza en ella. Si miro el mar, me doy cuenta de que las olas forman parte de él, de su belleza. Yo formo parte de la vida, por eso me gusta verla como algo hermoso de verdad; seguramente para sentirme mejor

lunes, 21 de enero de 2008

Y Decides Seguir

Llegaste al punto de creer que sin tí todo se detendría... ¿lo recuerdas?, sí aquella vez, cuando te quedaste en silencio, casi en posición fetal, aislado, sintiendo que todos se detenian en tu ventana a contemplar tu dolor, compadeciéndose a ratos, burlándose en otros.
Fuiste tan ciego al pensar que sólo tu fuerza, tu amor o tu odio nos movilizaba -a quienes te rodeamos- como si fueses fuente de energía vital, el agua quizás o el aire. Te equivocaste, todos seguimos, y justo anoche te diste cuenta.
Aquel amigo tuyo, ése que tenías años sin ver te dio una lección, la misma que he intentado enseñarte. Tus ojos se asombraron al escuchar sus hazañas, el curso que le había tomado la vida desde que dejaron de verse, pobrecito, te achicaste un poco, entendiste por fin que nadie depende de tus risas, de tu amor, de tu locura, que cuando no estás -o decides irte- todos seguimos, el mundo sigue su curso, la gente no deja de caminar, de reír o de respirar.

domingo, 20 de enero de 2008

Tu Abrazo


Cuando dices "ven" y tus pupilas se dilatan sé que me abrazarás, y entonces suspiro porque tu mano se paseará por mi cintura, dibujará un garabato distraído y se perderá, se anclará justo en la base de mi espalda, se volverá una serpiente que se enroscará firmemente, me atará.


En mi nuca tus dedos bailarán, tu palma jugará a mecerme como a un recién nacido y suave me atraerá hasta tu cuerpo, en calma.Nos encontraremos. Tu anatomía latirá junto a la mía. Contaremos juntos las respiraciones, me perderé en tu pecho, me pondré de puntillas y tu rostro desaparecerá en mi cabello suelto

sábado, 19 de enero de 2008

___

El ascensor se detuvo en el piso 10, Roberta salió del aparato, cruzó a la derecha en dirección al apartamento 10 C, a medida que se acercaba un olor pestilente se hacía más espeso. Llegó al apartamento, tocó el timbre. La espera la mareaba, el olor se había tornado tan irrespirable que estuvo por vomitar cuando se abrió la puerta.

La saludó Ana, pero Roberta entró enseguida en busca de aire limpio, lo encontró. ¿Qué te pasa? Le preguntó Ana, Roberta aún nauseabunda le contó del olor que circulaba en el pasillo. ¡Parece olor a muerto! Dijo asustada. Ana salió.
El olor penetró por sus pulmones como gas tóxico, era olor a carne podrida. Recorrió el pasillo, el hedor provenía del apartamento 10 D, el del doctor. Llamó al timbre varias veces, nadie contestó. Se metió en seguida al 10 C, llamó al 911 y en pocos minutos la policía y la morgue estaba en el sitio.
Mire esto sargento, le dijo el forense.
En sus manos había una carta que parecía escrita por el fallecido; el sargento la leyó con rapidez, miró a su alrededor y contempló todo perfectamente ordenado en la decoración minimalista, sólo un objeto desencajaba en el sitio, el emblema gay en la cabecera de la cama.

¡Maricón!, dijo el sargento entre dientes, si era cierto lo que decía en la carta 5 personas inocentes estaban condenadas a muerte.

viernes, 18 de enero de 2008

_____

¿Están todos aquí?- preguntó la jefa de salud del estado a su secretaria,
Sí señora.
Muy bien.
En el salón de conferencias estaban sentadas las 50 personas. Algunas se habían visto antes, otras se conocían y el resto no se había visto jamás. Estaban angustiados por el llamado, algo parecía no andar bien. La jefa de salud entró al lugar.
Buenos días a todos, dijo, lamento llamarlos de esta forma, es necesario que todos se sometan a exámenes de sangre. El doctor Joseph Burns, su odontólogo, murió hace dos días, lo encontraron muerto en su departamento y fue a causa del virus del sida.
Los murmullos no se hicieron esperar, todos comentaban algo con el vecino. Disculpen, alzó la voz la doctora, el señor Burns dejó una carta en la que anunciaba haber contagiado a 5 de sus pacientes. No dejó nombres ni direcciones.
El mundo se les fue abajo. Todos se miraron con horror, palidecieron; El salón se volvió un quejido colectivo, una negación infinita. Los más devotos improvisaron una plegaria, otros estaban en shock. Una mujer embarazada, abrazó a su panza lagrimeando. De pronto nada era seguro.
En medio de la conmoción los ex pacientes del doctor Burns seguían las instrucciones y se acomodaban para tomarse la muestra de sangre. Pase por acá señora, dijo el enfermero y preparó la aguja. La anciana miró como el líquido corría por el tubo, espesa, le temblaban las manos, no sabía si allí se alojaba el virus, si moriría enferma.
Miró hacia fuera unas veinte personas esperaba. Estaba una muchacha de no más de 15 años, otro señor que parecía padre de familia, una mujer fumando nerviosa. Todos tenían la mirada perdida, parecían llorar hacia dentro.

jueves, 17 de enero de 2008

__________

Tengo sida dijo April dejándose caer en el sillón de la sala, sus padres que veían televisión tardaron unos segundos en entenderlo. Ella había pasado toda la tarde tratando de entenderlo ella misma, siempre había sido muy cautelosa con todo, no fumaba, no bebía, no era promiscua; se dedicaba a aumentar su promedio académico para entrar en una de las universidades más prestigiosas del país y de repente tenía sida.

¿Qué dijiste? Dijo la madre viendo a su hija, serena en un sillón, casi ajena a sus propias palabras. Tengo sida, el doctor Burns me contagió, contagió a otros cuatro también. Los padres se miraron, se levantaron de golpe y fueron hasta ella. Fue su padre quien reaccionó de la peor manera, la sacudía como si fuese una muñeca dañada e intentara arreglarla de ese modo. De pronto todo era gritos y desesperación, ella escuchaba todo desde lejos. Pensaba en sus sueños, en su vida y en la última visita al odontólogo. ¿Cuándo habría sido?, ¿aquella última vez o la primera vez que la atendió?, ¿qué la habría hecho la víctima perfecta para él? ¿Sus sueños? ¿Por qué tendría que morirse enferma de esa manera?

Iban en el auto, Joseph había buscado a su nieta Lauriel al colegio. Mary lo esperaba fuera del hospital Santa Esperanza. Cuando llegó su mujer se montó en el carro sin decir nada, no saludó a su nieta ni lo besó en la mejilla. ¿Qué pasa? Le preguntó él a ella, no dijo nada, con disimulo se secó una lágrima y le dijo llevemos a la niña. No hablaron más.Cuando llegaron a casa, ella subió las escaleras, bajó 20 minutos más tarde, se sirvió una copa de vino y le dijo a su marido tengo sida.El odontólogo me contagió.
A la misma hora en el centro de la ciudad un hombre firmaba una carta en su oficina, a los cinco minutos se escuchó una detonación.

miércoles, 16 de enero de 2008

Siempre


Siempre se dice que los demás nos tratarán de la misma manera que nosotros los tratamos a ellos. ¿Es verdad? Creo que no siempre sucede así, quizá por eso se diga tanto ese dicho: “No eches tus margaritas a los cerdos”. Pero cuando, a pesar de que el otro no te trate de la misma forma, tu trato no cambia, sí es fácil que baje la guardia y empiece a tratarte como es debido.

Hay personas que en eso son bastante radicales, si una persona te trata o atiende de mal humor, o con malas maneras, no se molestan en insistir y dan la vuelta. Esa persona no les merece la pena y no se disponen a perder su tiempo. Por el contrario, otras no se dan por vencidas y terminan haciendo amistades a pesar de que estas no parezcan tener nada en común con ellas.

Si al otro le tenemos que aceptar o querer tal como es, lo lógico sería la segunda postura. Ponerte en su lugar y preguntarte el por qué de su trato o su forma de ser. Intentar encontrar esa parte buena que todos llevamos aunque sea en cosas diferentes.
Yo pienso que es interesante tener amistades de todo tipo, que piensen o no como tú, o que sean totalmente diferentes. Creo que se puede, pero entiendo que a veces uno se pregunta cómo hay personas que lo que en ese momento les está afectando, lo extienden a los demás que no tienen nada que ver con ello...

martes, 15 de enero de 2008

Problemas


Problemas siempre tenemos, de hecho es problema todo suceso que se presenta de una manera que no nos gusta.

Cada problema es un reto que hay que superar, lo que nos va haciendo crecer, ya que nos hace utilizar la razón. Puede ser que no lo resolvamos, o que sea algo que haya que ignorar. A veces se nos presentan varios a la vez, y no a todos podemos hacer frente; ahí debemos ya ir dando prioridades. Es difícil eso de hacer caso al proverbio Ingles, de que si tiene solución no quejarse, y si no la tiene…Pero sería efectivo.

Yo lo peor que veo en esto, es que mucho antes de que suceda, ya estamos preocupándonos. Adelantamos el futuro, y no siempre sucede después como pensamos. Si sucede, nos hemos preocupado más tiempo del debido, mientras lo esperábamos y cuando sucedió.

Hay varias maneras de enfrentarse a ellos, una es pensando que seremos incapaces de solucionarlo, otra pensando que no hay nada que no podamos resolver, y la intermedia, sería pensar que resolveremos unas cosas y otras no.
Lo mejor es esperar a que suceda no estando esperándolo antes de tiempo, y, cuando sucede pensar que podremos al menos arreglar lo más posible

lunes, 14 de enero de 2008

Su Murmullo


Su murmullo perdido que se hace silencioso en la cadencia del motor encendido. Compendio de ruidos que forman melodía. Sólo silencio en el bullicio.
Líneas que se cruzan a tu paso de mirada sonámbula y paradas automáticas.

Manchas arbóreas que rozan con rapidez la vista que no se detiene, y a la suela pegada una húmeda y viscosa hoja muerta.
Frío metal que a su roce produce un álgido respingo, reflejo inclemente de la vida.

Piel cristalizada y parquedad en la palabra, finado sueño urbano, paseo.

domingo, 13 de enero de 2008

¿Se nos hizo un favor?


¿Se nos hizo un favor haciéndonos humanos?.

Alguna vez me lo pregunto. Los animales irracionales nunca se interrogan por el sentido de su vida, no les preocupa el por qué de su existencia. A nosotros, sí; al igual que tememos la muerte.

Al animal irracional, no le preocupa saber; por el contrario, nosotros nos sentimos siempre incompletos. Nos damos cuenta que podemos aprender hasta el último instante. No sólo nos ocupamos de "vivir"; quizá vivir sea sólo presente.

Si a un cachorro lo separan de su madre, y al cabo de un tiempo lo vuelven a juntar, no se comporta como si la reconociera.

Nosotros, pase el tiempo que pase, siempre llevamos la huella de las personas que amamos; el anhelo de volver a encontrarnos. Me hago la pregunta por el dolor. El nuestro no es sólo físico. Tenemos añadido uno más crudo, el dolor del alma.

Yo, prefiero ser humana, a pesar de que, a veces, pueda sentir ese tipo de tormento

sábado, 12 de enero de 2008

No se Puede


No se puede amar a quien no se desea tener cerca.

No se puede amar a quien se le sustituye como si fuera una hoja de calendario que pasa.

Es fácil utilizar las palabras para describir sentimientos que no son siempre verdaderos. No se puede amar a quien se engaña, o a quien le infringimos un dolor sabiendo que lo sentirá.

Amar es anhelar estar con el amado, sufrir su ausencia.

Amor es deseo, es una llama que arde tan fuerte, que sería imposible apartar a quien adoramos. No se puede maltratar al amor, ni ignorarlo. No se puede ser fuerte cuando se extraña.

El amor es un juego con el que no se juega.

viernes, 11 de enero de 2008

Realidad o Sueños


Me suelo preguntar si la realidad y los sueños, van aparte uno de otro; y llego a la conclusión de que los sueños pertenecen a la realidad.
Todo hombre sueña, por lo tanto es una realidad.
Cuando nos dicen: " Pon los pies en la tierra", está mal dicho. ¿Qué sería del hombre sin sueños que perseguir?. Cuando uno sueña, no deja de saber lo que está sucediendo a su alrededor, o incluso en el mundo; pero se permite una liberación de lo que los humanos hemos hecho tan crudo.
Estos sueños ayudan a mejorar esa realidad, porque en ellos encontramos lo que nos hace felices.
Nuestra acción, no sólo depende de lo palpablemente vivido, sino que se entrelaza con la parte soñada.

jueves, 10 de enero de 2008

Dolor


De una u otra forma, el dolor siempre se refleja. A veces en un grito silencioso, que desgarra más por su represión.
Termina poniendo un muro a manera de coraza, donde la ternura rebota sin cumplir su función. Torre inexpugnable de frialdad con su expresión tardía y fuera de lugar.
Seducir para dañar, para afianzar la autoestima en el dolor del otro. Seducir para acabar estragado de insatisfacciones. Dañar al otro, para después adentrarse en el camino hacia ninguna parte.
El dolor acaba siendo bálsamo en quien lo sufre, y aguijón contra quien lo infringe.

Es algo que todos en alguna ocasión hemos sentido, y aveces no sabemos como expresarlo, al menos hago el intento para decribir aquellas cosas que parecen imposibles de describir... Y que en ocasiones . . . duelen