domingo, 2 de diciembre de 2007

LAS CINCO VIRGENES


La noche en todo su esplendor, frío, luna llena, nubes solitarias que al vernos quieren pasar de largo, como si supieran lo que estoy a punto de hacer y prefieren apartarse asustadas.
Sigo en pié esperándote y cuando al fin llegas ya tengo todo listo, que hermosa imagen de esas cinco inocentes vírgenes vestidas de blanco. En otro lugar y momento serían consideradas ángeles que apenas empiezan a abrir sus alas, pero para ellas ya no habrá otro lugar ni otro momento.
Llegas y te sorprendes al verlo todo, yo me sorprendo al verte tan hermosa, tan oscura... tan tú... y ya me es inútil compararte a la luna o a las estrellas, hace mucho tu belleza es inmensamente superior.
Te señalo el lugar donde debes sentarte y te sientas suavemente mostrando aún ahí, en medio de ese bosque tus modales de reina, de persona superior. Las palabras sobran así que con la mirada me dices que empiece y yo hago caso sin dudar, me ubico detrás de la primera chica mientras enciendes un cigarrillo y lo fumas lentamente con tus ojos fijos en mí.
A esa chica minutos antes le de dado un sedante, tiene su cuerpo adormecido y pesado. Está de rodillas delante de ti. La levanto con brusquedad y abrazándola desde atrás hundo con sutileza una daga en la boca de su estómago. La sangre fluye al instante pero la droga ha hecho su efecto en ella, me alegra dicha situación. Corto su piel y la arranco como un niño que rompe el papel que envuelve su regalo. Con rapidez y recordando los dibujos de anatomía que estudié antes de hacer esto busco su intestino y lo halo arrancándolo de su lugar original. Dejo caer a la chica en sus rodillas de nuevo y antes que muera por la hemorragia, enredo sus vísceras alrededor de su cuello, no sin antes exprimir sobre su rostro y su boca la materia fecal presente en su intestino grueso. Halo con toda mi fuerza el órgano opresor y sonríes al ver como su pálida piel se torna amoratada y verdosa. Apreso con más fuerza y siento que se detiene su respiración. Antes de dejarla caer al suelo paso el cuchillo con el que la he cortado por su garganta hundiéndolo con fuerza, de inmediato la sangre que aún queda en su cuerpo brota libre y la chica cae.
Por un momento me quedo en silencio y te observo esperando alguna señal, ya no sonríes sino que me miras seria y no sé que significa eso, me siento nervioso y asustado... lo hice con el más grande amor para ti, no te habrá gustado?? No te pareció hermoso?? Entonces dejas salir una pequeña sonrisa y yo me siento vivo de nuevo.
Cuando voy a pasar a la siguiente chica la golpeo y mientras sangra su nariz recojo de tu mano el cigarrillo sin terminar que has estado fumando. Me acerco de nuevo a la chica y se lo apago en el ojo derecho, a pesar de los sedantes el grito que lanza es desesperado y no puedes evitar soltar una carcajada, prendes otro cigarrillo y de inmediato me lo das, te ha gustado lo que hice. Apago el otro cigarrillo en el ojo izquierdo y antes que la chica pierda la conciencia prendo el taladro black & decker que he traído y lo entierro en uno de los oídos de la chica. La sangre y pedazos de cerebro saltan a gran distancia y casi te untas con ellos.... saco rápido el taladro y lo introduzco por una fosa nasal... por la vagina, destrozo sus pezones y sus dientes con él.
Y grito que te amo!!!!
Aun faltan tres….

1 comentario:

estoicolgado dijo...

tratas muy bien este género... muy visual. espero que se trate de pura ficción... xD

Es algo que todos en alguna ocasión hemos sentido, y aveces no sabemos como expresarlo, al menos hago el intento para decribir aquellas cosas que parecen imposibles de describir... Y que en ocasiones . . . duelen