lunes, 3 de diciembre de 2007

Asesina



Es ya la quinta vez en ésta madrugada que recorremos la misma calle cuando al fin aparece ante nosotros la persona indicada.
Gentilmente le invitamos a seguir y le abrimos la puerta del auto, rentado por supuesto.
Entra complacida y por lo ostentoso de nuestras ropas y el modelo del carro se imagina que somos unos excéntricos en busca de diversión... hay mucho de razón en ello…
Sin preguntar mucho acepta nuestra oferta... y es que en comparación con otras noches, hoy ganaría más dinero del acostumbrado y eso es bueno ya que se acerca el fin de año.Nuestra conversación amena y familiar le hace entrar en confianza y sentirse un poco más segura, los vidrios empañados no le permiten ver que estamos saliendo de la ciudad por una carretera poco transitada, además la velocidad a la que conduzco nos asegura que cuando lo note ya sea demasiado tarde.Llegamos por fin al lugar acordado, te noto algo tensa y toco tu mano, está gélida y te invito entonces un trago y te acaricio, la mujer se prepara para la faena de la noche. Bajamos y ella se sorprende al notar que estamos a lejos de la ciudad, pero le recuerdo el precio convenido y eso la tranquiliza por instantes.Me acerco a ti y te beso, te abrazo e intento detener el tímido temblor de tu cuerpo ocasionado por el frío de la madrugada... al oído me susurras que ya es hora y sé que tienes razón.
Le digo que lo primero que deseamos es verla desnuda y ella obedece a pesar de estar congelándose, con una rapidez asombrosa se despoja de sus vulgares y baratas prendas de vestir, vemos que guarda preservativos, una imagen religiosa y un puñal viejo, el cual quizá cargue para casos extremos, lástima que ésta noche de poco vaya a servirle.La tomo de la mano y la acerco al tronco de un árbol frondoso, la siento tiritando del frió pero feliz pensando en el dinero que supuestamente le daremos... entonces de la nada apareces tú apuntándole con un arma...Ella se asusta y sus ojos se llenan de lágrimas, lo cual hace que pierdan muy pronto el maquillaje extravagante que se ha puesto encima.Le digo con voz serena que no se preocupe, todo esto hace parte de nuestro rito, de nuestro placer extremo... caminas hacia ella con el arma fija en su cabeza y me pides que la golpee.Mi furiosa patada la deja sin aire y cae retorciéndose y gimiendo, la golpeo de nuevo... una y otra vez hasta que me dices que pare.
La tomo por el cabello y la hago postrarse ante ti, sus lágrimas mezcladas con sangre forman un pequeño riachuelo debajo de su rostro y tú sonríes.Luego con fuerza, con odio y excitación la golpeas tú con ese ingenioso bate de baseball al cual le hemos enredado alambre de púas y que llevábamos oculto en el auto.Los gritos desesperados de esa mujer parecen perderse en la inmensidad de la noche, y aunque grita con las pocas fuerzas que logra reunir, nadie va a acudir en su ayuda.Jirones de piel que quedan prendidos en el alambre después de cada golpe, su sangre te salpica y cuando sientes que está a punto de desmayarse dejas de golpearla.Me acerco, te beso en la boca y te acaricio, el frío y el temblor que tenías ha desaparecido.Suenan seis disparos al instante, uno tras otro, cada uno más nítido e intenso que el anterior... Veo tu rostro iluminado tímidamente por la luna... y recuerdo por qué estoy a tu lado…

Te amo mi asesina

2 comentarios:

zaGrado dijo...

wooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo


Congratulations!!!!1

genial esta padre siempre me dejas con algo que decear ..

bye nos vemos asta el 16 o 17 o 15 ay no se nos vemos luego te cuidas ehhh!!!

estoicolgado dijo...

ufff... no sé cómo lo hiciste en tan pocas lineas... muy nitido.

Es algo que todos en alguna ocasión hemos sentido, y aveces no sabemos como expresarlo, al menos hago el intento para decribir aquellas cosas que parecen imposibles de describir... Y que en ocasiones . . . duelen